domingo, 4 de enero de 2015

Palabras Claras. (Columna). Chiapas, camino a Oaxaca y Guerrero.

Silvano Bautista Ibarias..
Para muchos analistas y especialistas en el tema queda claro que Oaxaca y Guerrero se encaminan a ser no Estados fallidos, pero si entidades donde el Estado de derecho no se aplica como tal.

El término Estado Fallido es usado describir un Estado soberano que, se considera, ha fallado en la garantía de servicios básicos. Con el fin de hacer más precisa la definición, el centro de estudio Fund for Peace ha propuesto los siguientes parámetros: Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza. Erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones. Incapacidad para suministrar servicios básicos.

Por lo general, un Estado fallido se caracteriza por un fracaso social, político, y económico, caracterizándose por tener un gobierno tan débil o ineficaz, que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio, no provee ni puede proveer servicios básicos, presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad, así como una marcada degradación económica.

En un sentido amplio, el término se usa para describir un Estado que se ha hecho ineficaz, teniendo sólo un control nominal sobre su territorio, en el sentido de tener grupos armados desafiando directamente la autoridad del Estado, no poder hacer cumplir sus leyes debido a las altas tasas de criminalidad, a la corrupción extrema, a un extenso mercado informal, a una burocracia impenetrable, a la ineficacia judicial, y a la interferencia militar en la política.

Y eso es precisamente lo que sucede en estas entidades. En la primera las huestes de la Sección XXII en Oaxaca, mientras que en Guerrero la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg) han impuesto su ley.

Muestra de ello es que en estos estados la Reforma Educativa simple y sencillamente no existe. En Oaxaca la Sección XXII ha doblegado no solo al congreso local, sino también al propio gobernador que les ha dado canonjías. En Guerrero, las cosas han ido a más. Si ya de por si en Guerrero habían todas las características de un Estado fallido, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa las vino a reforzar.

Y Chiapas….

En el caso de Chiapas de siempre ha sido sabido que la Escuela Normal Rural Mactumactzá mantienen nexos con organizaciones sociales y campesinas de la entidad, se han acompañado mutuamente en sus diferentes manifestaciones y movilizaciones que realizan de manera constante.

Nombres como el Ana Gabriela Reyes Rodríguez secretaria generala de la Coordinadora de Estudiantes Normalistas del Estado de Chiapas (CENECH), Romeo Farrera Vicente, presidente Estatal del Frente Popular Revolucionario "FPR", Adalberto Hernandez Rabanales representante de la selección 7 del SNTE, entre otros, son los primeros que se asocian para definir un plan de acción de manera conjunta en Chiapas.

Con un discurso nada nuevo, y que si tiene mucho de un pasado hablan de construir el frente único estatal de organizaciones, de formar una asamblea nacional constituyente, de formar un gobierno obreros y campesino
Se incluye en sus planes de acción y discurso la exigencia de la renuncia del gobernador de Chiapas Manuel Velasco y del Presidente Enrique Peña Nieto presidente de México, sin olvidar la exigencia de la aparición de los 43 estudiantes de la escuela normal rural Isidro Burgos de ayozinapa Guerrero, la libertad a presos políticos en el estado de Chiapas y el rechazo a las reformas estructurales y educativa.

Todo ello, queda claro, será cuestión de tiempo para ver si acaso en Chiapas estas organizaciones sociales y campesinas toman el mismo rumbo que Oaxaca y Guerrero….

Visto en twwiter a propósito de las fechas…

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