}
.jpg)
.jpg)
Entre muchas cosas que sube la gente espacio cibernético se destaca una propuesta muy interesante que estaría “ad hoc”, que el busto que dejaron los sabinistas de la administración 2006-2012 en el parque de Convivencia Infantil de esta ciudad –actualmente en el abandono-, fuera declarado de manera oficial como el “Monumento a la Corrupción.
La idea no está mal, pues quedaría como un ejemplo para todos los secuaces del gabinete Sabinista, sus familiares para que desistan en volver a la política con nuevos cargos políticos, pues son los causantes del saqueo infernal de los recursos del pueblo.
Los chiapanecos, no olvidan que este 2014 se cumplen 10 años de que la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez ha venido viviendo un retroceso político y social.
Fue con el arribo a finales del 2004 de Juan Sabines Guerrero cuando inició el deterioro económico del municipio capitalino, y el saqueo, la corrupción de forma desmedida y inmoralidad del gobierno municipal que encabezó precisamente Juan Sabines Guerrero y su familia.
Ello, aseguran, propició el abandono, el deterioro y el desprestigio de la ciudad. Se quiera o no, los gobiernos de Enoch Araujo, Vicky Rincón y aún con Pacobono, la ciudad era otra, no como hoy luce que da pena; nada comparable la esta destrucción que se vive ahora.
Ejemplo, es un SMAPA colapsado y en subasta, calles destrozadas que pretenden ser reconstruidas con toneladas de capas de concreto, contaminación de sus ríos y arroyos. Hay que tomar en cuenta el aumento poblacional y vehicular, pero eso no es pretexto para que las autoridades desde Sabines la hayan deteriorado, sino ello obedece a una mala planeación de crecimiento urbano y de realización obras.
Aun con la mejor propuesta del mejor candidato o político, Tuxtla difícilmente saldrá en los próximos tres años del agujero en que ha sido hundido. No obstante los tuxtlecos esperan que las cosas mejoren, porque otro gobierno más con el perfil de hasta ahora sería el acabose. Ya no más Sabines, Yassires y Samueles, por lo que en el proceso electoral venidero, los ciudadanos no deben vender su voto por dadivas, pues no hay que olvidar que los tentáculos siguen incrustados en el gobierno estatal y municipal.
Por ello, sigue en pie la propuesta para que el busto de Juan José Sabines Guerrero, sea declarado oficialmente en un acto simbólico y de protesta: "monumento a la corrupción".
Por tal motivo, el busto no debe desaparecer, debe quedar ahí para la memoria y la vergüenza de los tuxtlecos y chiapanecos que le aplaudieron y permitieron su llegada a Chiapas, de quien saqueó y huyó con total impunidad, dada por el actual gobierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario